Ley de Mecenazgo, prioridad cultural
El País. Daniel Verdú. 17/01/2012
Los principales agentes reclaman una nueva norma que, ante los recortes, facilite la entrada de capital privado – El PP planea aprobar la reforma de manera “inmediata”
Pegadas al teléfono, a la espera de esa temida llamada que confirme los previsibles recortes del Ministerio de Cultura, las instituciones españolas que dependen de sus ayudas tiemblan desde hace semanas por algo tan dramático, en algunos casos, como la cruda subsistencia. El Liceo de Barcelona, por ejemplo, se plantea ya cancelar dos meses su actividad para ahorrar poco más de dos millones de euros si el recorte en Cultura va en aumento. No hay margen. Así que, ¿es posible mantener la misma actividad cultural con los recortes y sin ningún otro estímulo? Los principales agentes del sector coinciden en que se impone la necesidad de una nueva Ley de Mecenazgo que facilite la entrada de capital privado. Una reforma, sí, pero también, un cambio de mentalidad en la joven cultura del patrocinio en España.
El PP sitúa la reforma en un nivel prioritario, “inmediato”. El 2 de febrero, José Ignacio Wert, ministro de Cultura, comparecerá en la Comisión de Cultura del Congreso para dar algunas pistas. De su programa electoral y de lo expuesto hasta la fecha se deduce un incremento muy generoso del porcentaje de desgravación por inversión en la cultura. La ley de 2002, en vigor, permite a los particulares desgravar hasta un 25% de IRPF de lo aportado a instituciones artísticas; en el caso de las empresas, la parte del impuesto de sociedades devuelta llega hasta el 35%. La referencia, coinciden todos, no es EE UU, donde determinadas donaciones filantrópicas pueden alcanzar un 100% de desgravación. El modelo son países como Francia e Inglaterra, donde las cifras se sitúan alrededor del 60% y 70%.
“Es bueno un modelo mixto, no sería conveniente un liberalismo tan acusado. Pero es necesaria una mayor aportación de la sociedad civil a la cultura. Es muy conveniente que se apruebe una nueva ley en esa línea, llevamos reclamándolo desde hace mucho. Pero el mecenazgo tardará en implantarse, además de legal, es un problema cultural. Uno cree que es más eficaz la asignación directa por parte de la sociedad civil que a través de las Administraciones públicas. No es bueno que la cultura esté en manos de los Gobiernos de turno”, explica Gregorio Marañón, presidente del Patronato del Teatro Real y responsable del éxito del coliseo madrileño en la obtención de patrocinios.
El PP ya propuso a principios del año pasado en la Comisión de Cultura incrementar la deducción en el IRPF de las personas físicas del 25% al 70% de la base en las donaciones y aportaciones del mecenazgo. En el caso de las personas jurídicas, que en el impuesto de sociedades se incremente la base de deducción del 35% al 60%. Estas cantidades podrían aumentar en la nueva propuesta. La idea es pasar de la cultura de la subvención a la de la desgravación sin perder de vista un mercado global de habla hispana de 500 millones de personas.
El Liceo de Barcelona ha perdido en los últimos tres años un 31% de ingresos por patrocinio. Precisamente coinciden con los más de dos millones que ahora le faltan para cuadrar sus números y no recurrir a un ERE temporal. “Los teatros tienen el peligro de ser difícilmente sostenibles si no hay cambios. Es evidente que una nueva ley que lo incentive es imprescindible. Pero de aquí al modelo americano hay un buen trecho. Diría que nos encaminamos a un sistema a la inglesa, a medio camino entre el centroeuropeo y el americano. A la gente le apetece más contribuir en un proyecto en el que cree que en algo que no conoce”, explica el director artístico del Liceo, Joan Matabosch.
El principal museo de España, el Prado, que ayer presentó a Telefónica como nuevo patrocinador, también se vería beneficiado de una nueva ley. “Es muy importante en cualquier circunstancia favorecer la participación de la sociedad en la cultura. Ahora más, si cabe, por las dificultades que plantea la falta de presupuestos públicos para los programas. No podemos compararnos con el mundo anglosajón, y menos con EE UU porque somos sociedades diferentes, pero hay que seguir avanzando en ese sentido”, señala Miguel Zugaza, director de la pinacoteca, de la opinión que además de las exenciones fiscales el Estado debe reconocer más claramente el apoyo del mecenazgo.
Para el director del otro gran museo de la capital, el Reina Sofía, la ley “es absolutamente necesaria, si no, no se puede continuar”. Manuel Borja-Villel sostiene que tanto el modelo tradicional de la Europa continental, basado en subvenciones, como el estadounidense no son sostenibles ahora. “Para el modelo europeo las Administraciones tendrán cada vez menos dinero. Y en el anglosajón de museos se prima el espectáculo, aquello que tiene un rendimiento económico inmediato. Eso es contraproducente porque la cultura y la educación son derechos y servicio público. La solución son fórmulas mixtas: ni privado ni público. Tiene que ver con la idea de lo común, y ha de ser un modelo global. Ese es el reto”, sostiene Borja-Villel.
Hacia ese reto, casi social, apunta el director de la Casa Encendida, José Guirao. “La ley actual no está tan mal, lo importante es que cambie la actitud. En España y los países del sur mediterráneo existe la tradición de que los temas culturales los asuma la Administración pública. Toda ley debe acompañarse de una sensibilización sobre las ventajas de invertir en la cultura, porque reporta beneficios de imagen. Si permitieran desgravar al 100%, lo estaría pagando igualmente el Estado. Así que hay una parte que debe ser generosa, de dar”.
“Un fenómeno de primera magnitud”
El País. A. García 17/01/2012
El anteproyecto de la nueva ley de mecenazgo podría conocerse tan pronto como en febrero. Además de las implicaciones empresariales y económicas, será un “fenómeno cultural de primera magnitud”. Así de contundente y misterioso se manifestó ayer José Ignacio Wert, ministro de Educación, Cultura y Deporte, en su primera visita institucional al museo del Prado. Wert lamentó no poder decir mucho más porque sería una “descortesía para los integrantes de la Comisión de Cultura”, con la que se reunirá a finales de este mes.
Lo hizo en un acto compartido con César Alierta. El presidente de Telefónica escenificó las bondades del mecenazgo al firmar el acuerdo como entidad benefactora del museo y financiadora de la entrada gratuita de los tres lunes de enero a la colección permanente del museo.
Wert tuvo ayer una mañana de inmersión en su triple ministerio. Empezó en el Prado y siguió en el Ministerio de Educación, en una multitudinaria toma de posesión de nuevos altos cargos con decenas de funcionarios y familiares de los recién nombrados.
Había más motivos para la celebración en la pinacoteca: desde ayer, el Prado abrirá todos los días del año -incluidos los lunes, hasta ahora de descanso-, salvo las fiestas de Navidad, Año Nuevo y Día del Trabajo. El director del museo, Miguel Zugaza, explicó que aunque es difícil dar cifras, se prevee que la apertura diaria del museo incremente el número de visitantes en unos 250.000.
REPORTAJE: El futuro del patrocinio de las artes
Mosaico europeo de incentivos
Italia e Inglaterra, a la cabeza en desgravaciones fiscales culturales
El mecenazgo se aplica de formas muy distintas en Europa. Reino Unido es la más generosa llegando al 70%, pero en el caso de las empresas, Italia se lleva la palma con un 100% de desgravación.
- Reino Unido. Tanto las empresas como los particulares se pueden desgravar del impuesto de sociedades o de la declaración de la renta las donaciones dirigidas a financiar actividades artísticas, siempre y cuando esas actividades no tengan como objetivo producir ingresos directos al donante. Sin embargo, esas donaciones solo supusieron el 16% del gasto en arte en el año fiscal 2009-2010, con una inversión privada total de 658 millones de libras (795 millones de euros), según la organización Arts & Business. Las diversas Administraciones públicas aportaron el 44% de los fondos, la lotería el 2% y la venta de entradas y productos el 38%. Del total privado, el 55% llegó de donaciones individuales, el 23% de donaciones de empresas y el resto de trusts y fundaciones.
- Italia. Empresas y particulares pueden convertirse en mecenas con grandes ventajas fiscales. Una industria o un banco que decida donar una suma de dinero a un ente público para que se encargue de fomentar la cultura o directamente a un teatro, por ejemplo, deduce por completo la cuota en su declaración de la renta (100%). Si Ferrari invierte un millón de euros en sostener una ópera, pongamos, ese dinero se resta de los ingresos y la firma de coches no pagaría impuesto alguno. Si el patrocinador no es una empresa, sino un particular o una fundación, sus inversiones en cultura cargan con un 19% menos de tasas.
Este sistema funciona desde hace 10 años y se basa en la coordinación entre Hacienda y Cultura. El mecenas presenta su documentación al primer ministerio. El segundo supervisa el resto del proceso. El ministerio de “los bienes culturales” cruza los datos con los del fisco, averigua que la donación haya servido de verdad para financiar actividades culturales y finalmente da el visto bueno para que aquella suma no pese -o pese menos- en la declaración del inversor.
En un país en que el Coliseo romano se restaurará gracias a la aportación de un empresario de zapatos (Diego della Valle), la palma de la institución más apoyada por agentes privados se la lleva el teatro de ópera más importante de Italia, la Scala de Milán, que en 2010 recibió 7,8 millones de euros (frente a los cinco millones del curso anterior). El sector del espectáculo es el niño mimado por los inversores: teatros de prosa, de ópera, fundaciones líricas, instituciones musicales se llevan el 56% de la tarta.
“A pesar de la crisis, registramos una tendencia al alza en los apoyos de privados a la cultura pública”, comenta Anna Maria Trimarchi, responsable del Departamento competente de Cultura. En 2010, empresas, fundaciones y particulares invirtieron más de 58 millones, el 12% más que en 2009.
- Alemania. Tanto las personas físicas como las empresas pueden deducir de los impuestos hasta un 20% de sus donaciones a instituciones o actividades de utilidad pública. Se incluye a las culturales. En el caso de las empresas, podrán deducir sus donaciones como gastos de publicidad cuando obtengan una contrapartida de este tipo a cambio del patrocinio.
Las instituciones y las actividades culturales se financian sobre todo con dinero público. Según cálculos de la patronal alemana, la financiación privada cubre el 6% de los gastos culturales. En 2010, las instituciones públicas destinaron a cultura 9.600 millones de euros, un 4,1% más que en el año de la Gran Recesión de 2009. Las empresas privadas aportan unos 550 millones de euros anuales a actividades culturales.
- Francia. Este país, donde tradicionalmente el Estado está muy involucrado en la financiación de la cultura, modificó por voluntad del entonces presidente Jacques Chirac su legislación para fomentar el mecenazgo en 2003, dejando atrás unas leyes poco generosas. La nueva ley prevé una reducción del 66% de la suma de la donación en el IRPF en el caso de los particulares, dentro de un límite del 20% de la base imponible. Superado ese margen, el excedente se puede revertir en los cinco años siguientes. En el caso de las empresas, la reducción es del 60% en el impuesto de sociedades dentro de un límite del 0,5% de la facturación sin tasas, y el excedente también se puede revertir en los cinco siguientes ejercicios. En casos particulares, como la adquisición de tesoros nacionales para una colección pública, la deducción se dispara al 90%.
Tags: 2012, Mecenatge, Ministerio de Cultura, Museus, Patrocini